Estos días he estado descansando y recuperando fuerzas en la tranquilidad del hogar, una party siempre le deja hecho polvo a uno.
En cuanto a mi opinión general sobre la Campus, tras asistir 9 años seguidos al evento uno ya se lo toma todo como algo cotidiano y tradicional por lo que ya nada llama la atención y no hay lugar para las sorpresas. Recuerdo que antaño apenas podía dormir el día anterior a la party por lo nervioso que estaba mientras que ahora asistir a una party ya forma parte de la rutina.
Todos los años han habido quejas sobre la organización (premios que nunca se entregan, conferencias que se retrasan, falta de seriedad, etc) aunque yo digo que todo depende de la zona en la que esté. Si uno hace como yo y pasa de torneos, competiciones, conferencias y cursos la organización cumple con su cometido y al menos puedo decir que con las presentaciones de los videojuegos todas se hicieron a su hora y sin contratiempos.
Si tuviera que comentar algo negativo sobre la campus sería, al igual que los últimos años, para hablar de los propios campuseros en si. Como ya sabéis, hace años que no nos apuntamos en la zona de gamers, ya llevamos unas cuantas ediciones inscritos en la zona de robótica pese a que no tengamos ni idea sobre el tema. ¿La razón? 8 de cada 10 gamers son unos tarados mentales que creen que la campus es una especie de festival de Benicássim o algo así.
¡Vean, vean! Aprecien al campusero gamer medio en su hábitat. Puedo asegurar por la experiencia que tengo de este es el comportamiento habitual de la mayoría de asistentes de la zona gamers. Si véis a alguien jugando al CS o al WoW, huid de allí como si fuera la peste.
Sin embargo, ese ha sido un problema menor conforme han ido pasando los años. En las últimas ediciones se ha demostrado que el gamer medio lo que necesita en un par de tortas bien dadas a ver si se le pasa la tontería. ¿Se acuerdan por casualidad de la "rebelión de las sillas" que ocurrió en la Euskal hace ya lo suyo? Pues parece ser que dicho incidente gustó a más de uno y decidieron repetirlo, da igual que no haya nada por lo que protestar, lo importante es hacer ruido y armar jaleo sin motivo alguno.
Este año se han superado a si mismos, todas las noches a eso de las 2-3 de la madrugada los campuseros de un pabellón (gamers en su mayoría) decidieron invadir a lo espartano al pabellón de al lado armados con botellas, cojínes y cualquier objeto que hiciera ruido como globos, sirenas, megáfonos, trompetillas... Hay una larga lista de videos en el youtube para vuestro deleite,
este mismo sin ir más lejos.
Ains, ¿se imaginan que pasaría si alguien tirará una bomba de gas antivioladores en esa marabunta? Oh, ¡eso si que sería un espectáculo! En fin, ya veremos si seguimos vivos para el año, gracias por su atención.